La reforma hacendaria de peña (así, con minúsculas)

La reforma hacendaria le encaja el diente a la clase media* en varias formas, a quienes ganan en promedio 42 000 pesos mensuales, les aumentarán del 30 al 32% los impuestos, eliminan tasa cero en colegiaturas y alimento para mascotas; supuestamente buscan incentivar que la gente abandone la informalidad y eliminan el régimen de pequeño contribuyente, por lo que obligan a las pequeñas y medianas empresas a pagar los mismos impuestos que los grandes consorcios.

Dicen que los impuestos serán progresivos (quien más gana más paga), pero no hay un compromiso serio para dejar de condonar impuestos a las empresas amigas, como Televisa o bimbo.

No hay transparencia, quienes pagamos nuestros impuestos no podemos saber con certeza como son utilizados

Con el aumento a las colegiaturas confirman que para los neoliberales la educación no es un asunto prioritario, por lo tanto más que un derecho es un lujo.

Gravando el alimento para mascotas a quienes lastimarán de forma muy severa es a los refugios para animales; no puede ser considerado asuntó menor el rescate, esterilización y la vida digna de los animales que irresponsablemente la gente abandona.

No proponen gravar alimentos y medicinas, era un costo que no iban a cargarle a Peña con la cantidad de presión que ya tiene encima con la movilización de la CNTE y la presión que ejerce MORENA siguiéndole los pasos de cerquita; pero aún hay grupos que exigen que se graven y no podemos descartar que asuman el costo en la cámara de diputados (OJO).

Dicen que no comprarán nuevos vehículos para los funcionarios públicos, sólo el humilde avión presidencial de más de 3 mil millones de pesos.

Gravan las rentas con lo que para las juventudes será cada vez más difícil emanciparse y para la población en general será un problema considerando el nivel de desempleo y de pobreza; también gravan las hipotecas con lo que pronto veremos un nivel de endeudamiento y desalojos terrible.

Ya no abrirán nuevas plazas para funcionarios, pero no se les baja el salario a los ya contratados ni a peña y no hay un plan de austeridad republicana, por lo que podremos ver que siguen comprando toallas de 3000 pesos en los pinos. Además aumentan el presupuesto para la Marina y para la Presidencia.

Proponen un programa de pensión para adultos mayores (no escucho a los merolicos llamar populista a Peña), pero no puede llamarse universal cuando ponen condiciones; el programa que AMLO llevó a cabo en el DF y volvieron ley durante su administración, era para todas las personas adultas mayores, sin distingo, esto permitía que todas las personas tuvieran acceso por ley y por lo tanto nadie les podía condicionar el apoyo, no se crean clientelas políticas de esa manera. En su afán de arrebatarnos banderas, los neoliberales (de derecha e izquierda) terminan mal copiando nuestras banderas.

Está propuesta hacendaria en su afán de apaciguar críticas al gobierno entreguista de peña nieto, es un monstruo con pedacería de uno y otro lado, seguro en las cámaras sufrirá modificaciones y si recaen en el pacto “por” México, serán modificaciones que vengan en detrimento de la población.

Por cierto, si hacemos un análisis de los resultados electorales, nos daremos cuenta que la llamada clase media fue la que votó en contra del PRI, por eso éstos buscan someter a través del hambre y la ignorancia a la población

* La clase media como concepto no explica más que la capacidad adquisitiva de un sector del proletariado que, sin dejar de ser explotado, tiene mejores condiciones de vida que las personas que viven en algún grado de pobreza. La mayoría de las personas pobres sienten o creen que son clasemedieros porque tienen un teléfono inteligente o un vehículo, pero no es así, de acuerdo con los parámetros, pertenecen al sector “clase media” aquellas personas que ganan entre 30 y 100 mil pesos al mes”

A continuación una tabla de cuanto dinero deben los grandes consorcios a los que los neoliberales no tocan ni con el pétalo de una flor, (los verdaderos jefes de Peña y el resto de neoliberales):

DEUDA AL FISCO DE 69 GRANDES EMPRESAS, MEXICANAS Y NO: 214,665,040,000.00 DOSCIENTOS CATORCE MIL, SEISCIENTOS SESENTA Y CINCO MIL, CUARENTA MILLONES DE PESOS.
Las diez más grandes deudoras:
1.- Cemex 38,443,410,000 pesos
2.- Telecom 23,284,720,000 pesos
3.- América Móvil 20,540,060,000 pesos
4.- Telmex 15,417,160,000 pesos
5.- Grupo México 11,183,300,000 pesos
6.- Grupo Modelo 8,222,370,000 pesos
7.- Soriana 7,508,940,000 pesos
8.- Telmex Internacional 7,275,820,000 pesos
9.- Industrias Peñoles y
Grupo Palacio de Hierro 6,124,140,000 pesos
10.- Wal-Mart 5,252,000,000 pesos

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Sobre los cien días más recientes de los últimos treinta años y el cambio de paradigmas.

Estamos cumpliendo los primeros cien días de un nuevo gobierno impuesto, marcado de origen por la corrupción y el desprecio a la población, no ha tardado nada en confirmar lo que ya sabíamos: el de Peña es un gobierno de continuidad del proyecto neoliberal que inició hace poco más de treinta años, de hecho le ha dado continuidad a algunas de las reformas que inició uno de sus padrinos políticos Carlos Salinas de Gortari.

El domingo pasado estuve de invitado en el programa Sin Filtro, el tema fue precisamente el de los cien días, y aunque fue un debate muy respetuoso y plural, hubo temas que se quedaron en el papel, una hora no bastó. Antes de entrar en materia tengo la obligación moral de decir que el titular y los panelistas del programa se portaron a la altura, al estar ahí e intercambiar puntos de vista con ellos me di cuenta que sus posturas no son acríticas y que sobre todo están muy sustentadas, más allá de que en varias no coincidimos. En fin, agradezco la invitación de Genaro Lozano y Antonio Attolini.

En el debate hablé sobre la farsa que desde mi perspectiva es el llamado Pacto Por México, debería llamarse Pacto para entregar lo último que queda de México o algo así, dicho pacto cumple funciones muy específicas, a saber:

* Es un producto comercial, busca otorgar un poco de legitimidad a Peña luego de tan controversial forma de llegar a la Presidencia.

* Es en realidad un acuerdo entre el ejecutivo y las cúpulas del PAN y el PRD que definieron en lo oscurito sus mutuas prioridades a través de las cuales curarse en salud y claro, poder disfrutar así de los privilegios de tener una relación colaboracionista con el ejecutivo federal.

* Es el mecanismo a través del cual podrán justificar todas las reformas regresivas que les permitan profundizar en el modelo neoliberal como ya lo vimos con la educativa, y como pronto veremos con las reformas energética y fiscal en las que abrirán la inversión a privados y gravarán alimentos y medicinas respectivamente.

* Mecanismo con el cual buscan también el regreso del modelo centralista autoritario que tanto le acomoda al PRI, con medidas como la eliminación del fuero para el poder legislativo; la intención de crear un solo código penal y un sólo instituto electoral para todos los estados; y la reforma al Artículo 29 Constitucional que se refiere a la instauración del estado de excepción.

Entre otras medidas del pacto, está la evidentemente populista, cruzada contra el hambre, que básicamente plantea entregar alimento a personas en condiciones de pobreza alimentaria, esta cruzada ha dejado fuera a más de 200 municipios que tienen 50% o más habitantes con desnutrición y en cambio atiende a municipios y delegaciones en el DF que tienen en promedio un millón de habitantes; o sea que están utilizando, políticamente las condiciones de miseria de la población.

Sobre el tema de seguridad, debe alarmarnos que la estrategia es la misma que usó Calderón y los resultados obviamente no cambian, en este periodo en México ha habido ya tres mil asesinatos violentos y el pacto propone la creación de una Gendarmería Nacional, que es la formalización del ejército y la marina en las calles con un mando civil. En total serían 8500 militares y 1500 marinos en la calle.

Hay que destacar que desde que Calderón sacó al ejército a las calles para “combatir el narco”, las denuncias recibidas por la CNDH por casos de tortura del ejército, aumentó en un 425%.

Medidas fuera del supuesto pacto, como la de “austeridad” que entre mucha verborrea básicamente dice dos cosas: que Peña reduce $9 000 pesos a su sueldo que es de casi $200 000 (ya con el descuento), y que el recurso ahorrado por las secretarías federales al no comprarse autos de lujo, lo podrán usar las dependencias mismas en lo que consideren prioritario, es decir que no hay un plan global al que se destinen las limosnas que se ahorrará el ejecutivo.

En resumen tenemos frente a nuestros ojos un gobierno cuyo objetivo es establecer un estadío de miseria para la población de las clases bajas, reduciendo la capacidad adquisitiva de quienes aún tienen un mínimo de capacidad adquisitiva y generando mecanismos de dependencia de la población en situación de extrema pobreza.

Continuar con el sistema neoliberal implica continuar con el hambre, la miseria y con el saqueo del país, la resistencia hoy se tiene que articular en un amplio frente popular que se oponga al neoliberalismo y al autoritarismo, de no hacerlo nos esperan varios años más de oscuridad y muerte.

Volviendo al asunto del IVA a alimentos y medicinas llama poderosamente mi atención la frivolidad de los argumentos de la derecha, dicen que como los ricos compran más alimentos, al aumentar el IVA que hasta hoy tiene tasa cero en alimentos y medicina, garantiza que pagarán impuestos. Es decir que lejos de hacer una reforma fiscal bajo el principio de la equidad (que pague más quien más tiene) y que garantice que todo mundo cumplirá con su obligación, éstos prefieren afectar la capacidad adquisitiva de la clase media en peligro de extinción y profundizar en la miseria y el hambre de más del 50% de la población que vive en condiciones de pobreza.

En contraste con esa posición de los neoliberales que ponen en el centro al capital y en última instancia les importa un comino cuantas personas mueren de inanición, recibimos este marzo con la terrible noticia de la muerte del Comandante Hugo Chávez quien en Venezuela, en poco más de una década, logró cosas que la derecha venezolana había hecho jamás: redujo la pobreza extrema del 40% al 7%; eliminó el analfabetismo; construyó 13 000 hospitales; de acuerdo al índice de GINI, la desigualdad se redujo en un punto, situándose en 0.4068, el más bajo de toda América Latina. En otras palabras Chávez y la Revolución Bolivariana, pusieron el acento en la comunidad.

La sensibilidad de un gobierno se mide a partir de sus prioridades, y para los neoliberales da igual cuanta gente muera de hambre siempre y cuando las cifras macroeconómicas se mantengan estables, en este mundo si hay algo anacrónico y que va en contra de la humanidad y el planeta mismo, es el capitalismo que en estos momentos se encuentra en su etapa neoliberal.

Sobre las izquierdas electorales, hoy

Hace unas horas a través del Facebook, pregunté a mis contactos los motivos por los que debería yo, que he conocido la parte misógina, clasista y anti chavista de MORENA, afiliarme a su organización. Las respuestas fueron variadas, en su mayoría las respuestas iban en torno a la necesidad de militar en alguna organización que asumiera la transformación del país y que MORENA es la más visible para ello, dicen ellas/os que si bien tiene muchos vicios, vale la pena intentar potenciar sus cualidades y depurar sus defectos. Aunque es una buena respuesta, yo habría empezado por decir que el proceso de selección de su consejo nacional ha sido el más pacífico, abierto y democrático de los últimos años en cualquier otro partido político, que lograron dejar atrás los errores mostrados en sus procesos estatales, que quien quiso ser aspirante se pudo registrar y ganó quien tenía más votos; habría dicho que aunque hay más organizaciones que buscan la transformación del país, MORENA es la única que tiene presencia en todo el país y es la más joven (en cuanto a la cantidad de militantes jóvenes que tiene), y eso la hace la opción más viable para cambiar las cosas; habría dicho que cualquier proceso político es un proceso lleno de contradicciones y que a final de cuentas lo que importa es que tengamos la correlación de fuerzas para modificar lo que queremos.

Lo he escrito en otras ocasiones, no hay ningún cuadro político, ni ninguna organización perfecta, mucho menos que satisfaga las inquietudes y necesidades de toda su militancia, ya no digamos de toda la población. Hay que reconocer que los dirigentes más consolidados del movimiento progresista, son liberales de centro izquierda que vienen de las filas del PRI y ahí tuvieron sus primeros encuentros formativos. Debemos reconocer que a la izquierda mexicana con una postura más cercana al socialismo, nos ha faltado capacidad de conquistar los espacios más importantes de toma de decisiones y cuando así suceda, tendremos más conflictos para arribar al poder político de los que tiene hoy Andrés Manuel.

Pero aunque así es la realidad y debemos reconocerla -o seríamos esquizofrénicos-, no significa que dejemos de denunciar y cuestionar actitudes que no deben ocurrir. Por ejemplo, es cierto todo lo que dije de porque sí podría afiliarme a MORENA, pero también es cierto que no es la única forma de lucha, que mucha de su militancia asume un discurso excluyente y a veces hasta fascista al decir que ellos son la izquierda verdadera, lo mejor de México; reconozcamos que han desaprovechado, como el resto del movimiento progresista, una oportunidad de oro para generar un vínculo con el EZLN, toda vez que no se han pronunciado colectivamente por la aprobación de los acuerdos de San Andrés. Y también, un motivo de peso para no afiliarme sería, que incluso a diferencia del PRD (eso no significa que sí me afiliaré a PRD), no asumen estatutariamente una postura ideológica, incluso viven en una contradicción ideológica constante pues se oponen a la privatización de nuestros recursos, pero jamás hablan de la nacionalización de los que ya se han privatizado.

¿Y qué decir del PRD? Grave error será generalizar, pero el anuncio que se acaba de hacer respecto al consejo consultor del llamado Pacto por México, nos deja ver que las fuerzas del perredismo están casi en su totalidad de acuerdo con ello. Antes algunas voces críticas eran las del Frente Patria para Todas y Todos que hoy con la incorporación de Pablo Gómez y Alejandra Barrales en dicho consejo, han mandado un mensaje de sumisión hacia los chuchos, muy clara. Y sobre IDN, ¿qué decir? A mí me ha tocado ver a esta corriente paralizar todo el partido porque no les respetaron un acuerdo de alguna regiduría en algún estado de la República, y hoy, apenas han hecho tibios reclamos en contra de Jesús Zambrano por atreverse a hablar de todo su instituto. ¿Y las juventudes del PRD? Pues como siempre -y exceptuando a quienes militan en Generación Progresista-, asumen la línea que les da el dirigente de su corriente política.

¿Y dónde está Marcelo? El ex Jefe de Gobierno, aún como Jefe de Gobierno, anunció el 2 de julio, un día después de la elección federal, que iniciaba su candidatura a la Presidencia de la República, bien ahí, está en su derecho, pero y entonces ¿cuál es su programa de gobierno? ¿Qué ha hecho desde que desocupó el cargo en el DF? ¿Por qué no ha salido a dar su versión de lo ocurrido el primero de diciembre que dicho sea de paso, empañó lo que desde mi punto de vista fue su mayor logro: colocar a la Ciudad de México como un oasis en materia de derechos humanos en todo el país.

A un mes de haber iniciado en su cargo, Miguel Ángel Mancera ha dado muchas muestras de que su gobierno no es Perredista, y eso, de ser cierto, podría tener elementos positivos, como el posible combate a un aparato burocrático y corrupto que había comenzado a echar raíces, pero también tendría muchos negativos, lo peor podría ser que se desentienda del programa progresista que aunque no es la panacea, sí es un avance significativo para la vida pública del país, ha sido la vanguardia nacional y la mayor estrella del movimiento progresista desde el gobierno de Cárdenas.

La lucha del movimiento progresista debería trascender la confrontación electoral, deberían tener vínculos más sólidos con el resto de los movimientos sociales del país y del mundo, deberían plantear esquemas comunitarios para combatir desde ya, la pobreza, la exclusión social y la opresión; deberían formar escuelas permanentes de cuadros políticos. Pero no lo hacen y es porque la cultura política del país ha sido determinada por la vieja escuela priísta.

Pero entonces ahora es turno de las nuevas generaciones, si ya identificamos estos vicios, estos errores, estas carencias y vemos que los viejos cuadros políticos no tienen la voluntad y/o visión de corregir, no hacerlo nosotros sería ser cómplices. ¿Cuánta gente está dispuesta a hacerlo desde cualquier trinchera? ¿Seremos capaces como generación de construir un programa que busque solucionar de raíz los problemas históricos del país e impulsarlo desde dónde nos encontremos? Esa es la aspiración de Generación Progresista.

Lo que sí digo es que no estoy dispuesto a esperar a que falten seis meses para la elección presidencial para buscar la unidad de las izquierdas, mucho menos esperaré a que algún dirigente me de luz verde para generar puentes de comunicación con las izquierdas no electorales.

Urgen acciones, necesitamos mayor ímpetu.

Antes de la Medianoche

El año 2000 en un contexto nacional donde teníamos al primer movimiento anti neoliberal del siglo protagonizado por estudiantes de la UNAM, al movimiento zapatista con mucha fuerza y con diálogo cordial con López Obrador quien era presidente del PRD y frente a la gran posibilidad de sacar por fin al PRI de los Pinos, parecía que un nuevo amanecer estaba por llegar para México; ¿quién se imaginaría que dos sexenios (panistas) después, todo sería tan turbio? ¿Cómo suponer que los errores y la división de las izquierdas serían la constante de ese momento en adelante? ¿Bajo qué lógica el PRI vuelve a ser opción de millones y lo hacen regresar triunfante y fortalecido?

Ese amanecer fue un espejismo, era el ocaso de nuestra nación y hoy estamos a punto de la media noche.

El papel de Vicente Fox es tres veces infame:

1. Lejos de consolidar un gobierno de alternancia, se dedicó a dar continuidad a las políticas y estructuras neoliberales establecidas previamente por el PRI;

2. Orquestó desde la Presidencia de la República el descomunal fraude electoral que a la postre daría la victoria “haiga sido como haiga sido” a Felipe Calderón; y,

3. Al respaldar el regreso del PRI a los pinos en la persona de Enrique Peña, traiciona su palabra de campaña.

Por su parte Calderón, iniciador del espuriato, en su busqueda de legitimidad y para pagar las deudas adquiridas en campaña no solo con el gobierno norteamericano, sino con poderes fácticos, declara irresponsable y unilateralmente una guerra al narcotráfico que provocó más de cien mil asesinatos de manera violenta, el aumento en el consumo y trafico de drogas y el fortalecimiento de los grupos del narcotráfico en una gran cantidad de municipios del país; hoy podemos decir que una gran parte de la población en el país está secuestrada, sin mencionar las/os más de cien mil desplazadas/os, los casi tres mil feminicidios registrados, la cantidad incalculable hasta ahora de migrantes desaparecidas/os, y el crimen aún impune de la Guardería ABC. La estela que deja Calderón no es de luz, es la estela sombría que dejan la sangre, impunidad, corrupción y el odio, de un pésimo gobernante.

Por su parte, las izquierdas, han creado una gran dicotomía, por un lado dan un claro mensaje a la población de que la ruta de gobierno planteada es la más adecuada y exitosa desde Lázaro Cárdenas, y por otro lado, sumergidos en los conflictos internos ofrecen una imagen de ingobernabilidad e incertidumbre, conflictos aprovechados por un grupo menor pero con la capacidad de apoderarse de las estructuras partidarias, y que vendiendo la idea de inmovilizar y dividir a las fuerzas progresistas, hacen acuerdos con la derecha en el poder; no obstante, el gran conflicto del movimiento progresista ha sido no aclarar sus ámbitos de incidencia y no tener la capacidad de dialogar y construir puentes de entendimiento y colaboración con otras organizaciones y movimientos de la sociedad civil identificados con las posiciones progresistas o de izquierda.

No asumir que en el espectro del movimiento progresista están compañeras y compañeros de distintas tendencias es un error táctico, está claro que hay militancia de la izquierda socialista, como también del centro izquierda o librepensadores y que es precisamente esta tendencia del centro la más posicionada. Provenientes del PRI en su mayoría, son quienes más peso político han obtenido, y como ejemplo basta decir que han sido los únicos militantes que han tenido acceso a la candidatura a la Presidencia. Incluso, en los pasados procesos electorales, hemos visto que el movimiento progresista hace alianzas con la derecha de una u otra forma. Las más claras muestras son las alianzas impulsadas por el PRD en 2010 con el PAN y la alianza hecha por AMLO en el 2012 con personajes como Manuel Bartlet, Manuel Clouthier y una parte fuerte del sector empresarial nacionalista. Estos acuerdos, más allá de posturas morales o ideológicas, lo que nos indican es que el movimiento progresista está conciente de dos cosas: 1. Que con la fuerza propia no les alcanza para acceder al poder político y derrotar electoralmente a la oligarquía; y, 2. Que no existe la pretensión de monopolizar el poder, es decir, que el movimiento progresista está dipuesto a gobernar con todos y para todos los sectores, siempre y cuando (espero), se respeten las líneas programáticas que el movimiento considere prioritarias.

El reto de las izquierdas y el centro del debate en estos momentos, debería ser ¿cómo construir una fuerza política propia capaz de derrotar a la derecha? y varios lo están intentando, habrá que observar el ejercicio de MORENA, y los intentos de recompocisión del PRD, PT Y MC; lo que me parece reprochable y reprobable es la actitud de algunos dirigentes que lejos de consolidarse como oposición ejerciendo la observancia a detalle de los movimientos de los gobiernos saliente de Calderón y entrante de Peña; ni tardos ni perezosos han enfocado sus energías en hacer un Pacto “por” México con el PRI, como si ellos representarán la voz de la población.

De ese supuesto Pacto por México, habrá que estar pendientes de las letras pequeñas, de las implicaciones y la actitud en las cámaras por parte de quienes lo han suscrito.

Por su parte las nuevas generaciones de militantes no logramos cuajar una propuesta que permita acuerpar las inquietudes, demandas y ámbitos de participación de toda la generación, el estigma entre la participación electoral y los movimientos sociales, es una barrera que bloquea cualquier posibilidad de construir una agenda común que obedezca a los intereses propios de la generación y se defienda desde cualquier trinchera.

Estamos a cinco minutos de la media noche, las tareas para que de una vez y por todas, la sociedad civil en México vea la luz, son muchas, muy complejas y requieren de la voluntad política de todas las partes interesadas. La peor noticia no es que el PRI criminal, corrupto y cínico regrese a los Pinos, la peor noticia sería que las fuerzas progresistas y sus partes se dividan aún más, y que su base social entre en depreción y caiga en el lugar común de que nada va a cambiar. Los más graves errores de la dirigencia serían esperar a que nos alcance la coyuntura electoral para buscar unidad, continuar distantes del resto de las izquierdas y sin propuestas concretas y realizables para la población en general.

La madrugada previa al fusilamiento de militantes republicanos, por parte de las fuerzas franquistas, Luis Eduardo escribió esta canción